LO QUE MÁS IMPORTA TENER EL CONTROL DE NUESTROS DATOS
¿Cuánto vale una empresa u organización?
A la mayoría de las personas de a pie, tras hacerle esa pregunta, responderán algo así como “el valor de sus acciones en bolsa”. Otros dirán que “los beneficios que es capaz de generar”. Tal vez quien tenga un poco más de conocimiento podrá responder que depende del sector.
Una organización del sector industrial puede medir su valor por su capacidad de producción o la cantidad de fábricas. Una empresa logística por sus nodos y sus flotas de vehículos, una empresa de servicios puede cuantificarse por la cantidad de empleados cualificados…
Si bien todas esas respuestas en cierta medida nos hablan del valor cuantificable de una organización… no implica que esos sean sus activos más críticos. ¿Y cuál es uno de los activos más críticos de la gran mayoría de empresas y organizaciones hoy en día? La respuesta es “LOS DATOS QUE MANEJA”.
Esa falsa sensación de seguridad
Seguramente la mayoría de las organizaciones están convencidas de tener el control de sus datos. Es posible que estén almacenados en servidores seguros en nuestras instalaciones, actualizados, protegidos tras firewalls… Solo accesibles con los permisos y controles de acceso que seguro tenemos bien gestionados y estructurados (guiño, guiño…).
Tal vez estén en algún servicio cloud con las tecnologías más punteras y las mayores garantías de disponibilidad que solo los mayores fabricantes como Microsoft, Google o Amazon pueden ofrecer… Y ciertamente, son buenas medidas para proteger nuestros datos.
Ahí están a buen recaudo, y suponiendo que administremos bien todas esas tecnologías y las ventajas que suponen, en principio no corren peligro, pero… ¿Qué sucede cuando los datos “abandonan el nido”?

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